Hace poco fui invitada a grabar el programa de Televid, Tutores de la felicidad. El programa salió al aire este domingo 8 de mayo, cuando se celebra el día de la madre en Colombia, particularmente y si lo vieron, se me quebró la voz hablando de mi madre.
Bueno, este es un espacio creado por un grupo amigos que buscan construir una red de apoyo para ayudar a las personas que enfrentan momentos difíciles en sus vidas con conferencias, capacitaciones y ahora este programa de televisión. Su objetivo es "entregar herramientas y empoderar a la sociedad para que sepa resolver problemas, sea saludable y feliz".
Fui al programa a hablar de mi vida (Vea el programa aquí), esa que ya muchos de los que han leído este blog conocen. A los nuevos lectores los invito a leer el post de esta valija, llamado Sobre cómo la vida te puede cambiar en un segundo para que tengan un contexto de la situación.
domingo, 8 de mayo de 2016
lunes, 6 de julio de 2015
El cimbronazo de la muerte
Parecería extraño que yo, que sentí la muerte muy cerquita cuando perdí a mis padres de manera inesperada, en un accidente de tránsito, no tuviera muy claro que lo que significa esa funesta palabra de 6 letras.
Siempre he pensado que sí, que lo tengo claro, pero historias que han pasado esta semana me han cuestionado de mil maneras lo que siento con la muerte, lo que quiero de la vida y lo que espero del día a día.
Primero se habló de eutanasia. Personalmente estoy de acuerdo con ella pero no dejó de...
Primero se habló de eutanasia. Personalmente estoy de acuerdo con ella pero no dejó de...
jueves, 8 de enero de 2015
A la mierda el fanatismo
Siempre he pensado que el fanatismo, ese ciego, que no deja ver más allá, que no entiende de respeto ni mucho menos de tolerancia, es extremadamente dañino.
La Real Academia la lengua española define fanatismo como: tenaz preocupación, apasionamiento del fanático. Esa preocupación me queda mí y seguramente a muchos después de lo que pasó en Francia, cuando tres hombres invocando su fanatismo y la defensa, a toda costa, de sus creencias abrieron fuego a sangre fría y mataron a diestra y siniestra.
Eso es aberrante, aterrador, angustiante e incomprensible. Eso y todo lo que genera el fanatismo, no es sino que miremos a nuestro alrededor y veamos todo tipo de expresión negativa que deja, en las relaciones humanas, el fanatismo exacerbado.
sábado, 18 de octubre de 2014
¿Para dónde vamos?
Desde hace varios días quería
regresar a este, mi querido y un tanto abandonado blog, en el que narro lo cotidiano de la vida desde mi humilde perspectiva. Un poquito de mi día a día para también generar reflexión.
Hoy presencié una escena que me
dejó pensando en el futuro de nuestra sociedad: el niño que mueve masas
invitando a sus amiguitos a gritarles groserías a los hinchas del equipo
“contrario” que se dirigen al estadio a ver jugar a su poderoso, escudados en la
malla de una unidad residencial y corriendo cual delincuentes cuando reciben respuesta
de los airosos hinchas que cantan arengas camino al estadio.
domingo, 30 de marzo de 2014
El incomprendido placer de la verdadera independencia
Vivo sola hace
dos años. Me muevo sola por el mundo, sin nadie
quien controle mis pasos hace 17. Esa primera sensación de soledad fue muy
difícil porque no fue buscada, fue obligada luego de la muerte de mis padres en un accidente de tránsito. Tenía 23 años.
En ese momento
no era tan consciente del gusto que generaba para mí la independencia, pero no
esa que te inculcan de chiquito, de hacer las cosas por uno mismo sin depender
del otro aunque sí de los padres; no esa que muchos creen que tienen, pero ni
se acercan. Hablo de la verdadera independencia, esa que permite moverte a tu
antojo por el mundo sin apegos, ni siquiera apego hacia uno mismo, es un
desapego completo que te permite ser tú mismo sin miedos. Seguir leyendo...
domingo, 20 de octubre de 2013
El otro lado de este bello oficio
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| Trabajando para la web de El Colombiano. |
domingo, 11 de agosto de 2013
Lo que dicen los muertos
| Mirar al cielo, cómo si mis muertos pudieran hablar. |
Yo, que no tengo ni una pizca de escepticismo en mi vida, dudo, no se si sea miedo, no se si me impresione, no se si creerle, mis muertos no le han hablado, por eso no le creo, porque quizás lo haga cuando sean los míos los que le digan algo.
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